viernes, 25 de marzo de 2011
SEGUIMOS EL CAMINO QUE NOS CORRESPONDÍA
Donde diablos estés. Por fin me atreví a resumir aquel año. Cuando queríamos romper ventanas... y lo hacíamos. Donde diablos estés. Si lo escuchas. No te lo tomes a mal. Todo está pasado por el filtro del tiempo y mi imaginación tramposa. Si te preguntas "¿se ha atrevido a hablar de él y de mi?" observa la cifra y considérate contestada. No incluyo nombres en ningún caso. Únicamente lo sabrás tú, que, en cierta manera, es lo que pretendía. Una broma desde la distancia. 1.999. El año del supuesto fin del mundo... en cierta manera... si... el fin de tiy de mi... algo definible como un pequeño mundo infranqueable para el resto. Y como extreñas plantas, crecíamos más cuando menos agua y luz existían a nuestro alrededor. ¿ Como podíamos pretender gustar al resto? Nos conocimos sin raíces... en algunos momentos tuve la sensacion de que cada uno de nosotros arraigó e el otro. Pero, de cualquier manera, ya era demasiado tarde para nosotros. ¿Cómo podían asentarse en la tierra dos seres tan volátiles? Asi que cada uno siguió el camino que le correspodía, y no hay nada más que decir. <br />Hoy iré tarde a dormir. Te informo. Me imagino que mañana te levantarás temprano
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario